La Audiencia Provincial de Almería ha aplazado la vista oral prevista el próximo martes contra nueve presuntos integrantes de una organización internacional dedicada al tráfico y la explotación sexual de mujeres procedentes del Este de Europa en tres clubes de alterne localizados en la provincia de Almería y en el municipio de Lorca (Murcia), para quienes la Fiscalía solicita una pena total de 65 años de prisión.
La Sección Primera notificó hace diez días a las partes la suspensión del juicio, que está a la espera de nuevo señalamiento, al detectar un defecto de forma en el procedimiento. Fuentes judiciales precisaron que, en fase de instrucción, no se notificó un auto a uno de los procesados, de nacionalidad búlgara, por lo que se ha mandado una comisión rogatoria para cumplimentar la diligencia.
La Fiscalía recoge en su escrito de acusación que los presuntos integrantes de la red, que fue desarticulada en una operación desarrollada por la Policía Nacional en mayo de 2003, captaban a mujeres en Rusia y Bulgaria y las trasladaban hasta España, donde las retenían hasta que saldaban la deuda contraída con la organización para poder entrar en territorio nacional con un visado de turista.
El grupo, detalla, constituyó una sociedad mercantil en Rusia bajo el nombre comercial de 'Talismán, Internacional de Espectáculos', para "facilitar la captación" de las mujeres, a quienes ofertaban trabajo en España con la garantía de que podrían obtener unos ingresos mínimos que oscilaban entre los 2.000 y los 12.000 dólares y a las que adelantaban el dinero mediante transferencia para que gestionasen su travesía.
La rama búlgara de la banda, según sostiene el fiscal, viajaba, en camino hasta este país del Este de Europa para acompañar personalmente a las víctimas en autobús hasta territorio nacional. Una vez en España, el acusado identificado como Vladimir S.I., las "cedía" a diferentes locales de alterne de la capital y recaudaba los beneficios que obtenían con su actividad.
La organización estaba controlada por las parejas integradas por Inocencio G.G. y Nadezna T., y José Antonio G.G. y Elena E., todos procesados ya que, según sostiene el fiscal, regentaban los clubes 'Princesa', en la capital almeriense, 'Hacienda Ródenas' en Níjar (Almería) y ' Malibú' en Lorca (Murcia). Los primeros, además, eran administradores de la mercantil 'Talismán, Internacional de Espectáculos'.
"Férrea vigilancia"
A los cinco, incluido Vladimir S.I., la Fiscalía Provincial les atribuye en su escrito de acusación el haber promovido desde finales de 2002 la entrada en España con visado de turista de mujeres de nacionalidad rusa y búlgara con la intención, una vez llegaban al territorio nacional, de "aprovecharse de su carencia de recursos económicos y emplearlas en el alterne".
Las víctimas vivían en pisos propiedad de la red, de los que sólo salían acompañados de los cabecillas para dirigirse a los clubes, bajo una "férrea vigilancia y sometidas a unas estrictas normas de comportamiento" cuyo incumplimiento conllevaba la "imposición de multas que se descontaban de las ganancias por ellas obtenidas".
La responsabilidad del control de las mujeres una vez abandonaban los domicilios en los que residían y se les retiraba el pasaporte era asumida tanto por Vladimir S.I. como por otros dos procesados, Ekaterina Z. y Juan G.G., éste último señalado como "hombre de confianza" en el municipio de Lorca de la pareja formada por José Antonio G.G. y Elena E.
Según recoge el fiscal, en "todos los casos" el alterne consistía en tomar copas con los clientes, bien en la barra o bien en zonas reservadas de los locales. Para incentivar el consumo, las mujeres "debían acceder a tocamientos de índoles sexual y a la realización del acto sexual por 50 euros". Ellas se quedaban con la mitad de las ganancias, de las que se descontaba el dinero para satisfacer la deuda, y la otra mitad, mediante un "riguroso" sistema de anotaciones que aseguraba el cobro", iba a parar a las arcas de la organización.
Durante la operación, los agentes de la Policía Nacional efectuaron siete registros bajo orden judicial en los clubes 'Princesa', 'Hacienda Ródenas' y 'Malibú', además de en los pisos localizados en las calles Jérez, Calzada de Castro y Río Guadiana, así como Talleres en Lorca. En su interior, encontraron a 49 mujeres de nacionalidad rusa y búlgara, además de diversa documentación y más de 3.000 euros procedentes del alterne.
El fiscal solicita una pena individual de diez años de prisión para Inocencio G.G., José Antonio G.G., Nadezna T., Elena E. y Vladimir S. como presuntos autores de delitos continuados contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y de favorecimiento de la prostitución. Interesa, además, el pago de sendas multas de 36 y 24 meses a razón de 12 euros al día.
Para los acusados Ekaterina Z. y Juan G.G. pedirá tres años y nueves meses de prisión, la misma condena que para Tomás M.R. y Jesús J.G., propietarios de los clubes 'Elvis' y 'Khazmen' en Roquetas de Mar, a los que la red solía "ceder" a las mujeres a las que explotaba sexualmente.
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