Según ha informado la agencia EFE La moción, que castiga a los clientes, fue apoyada por el Partido Laborista del primer ministro, Jens Stoltenberg, y sus socios, el Partido de Centro y el Partido de la Izquierda Socialista, así como por el opositor Partido Popular Cristiano.
La contratación de servicios sexuales de prostitutas adultas será castigada con multas, prisión de hasta 6 meses o una combinación de ambos, mientras que en el caso de prostitutas menores de edad las penas serán de hasta 2 años de cárcel.
El Gobierno aprobó la semana pasada una ayuda de 10 millones de coronas noruegas (1,1 millones de euros) para ayudar a las prostitutas en cuanto la ley entre en vigor.
Las autoridades han encargado además a la fundación noruega FAFO que elabore un estudio sobre los ambientes de prostitución en el país antes de enero y una evaluación de la ley una vez que haya entrado en vigor.