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Mito: Los puteros respetan a las mujeres que compran

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‘No entiendo muy bien a qué viene esta obsesión con el “respeto”. Cuando tengo una cita con una chica, el respeto es básicamente lo último que tengo en la cabeza.‘ Un putero.

‘Cómo puede un hombre permitir a su mujer que trabaje en esta industria, es algo que jamás entenderé… Un hombre que deja que su mujer alquile su cuerpo a cualquier Tom, Dick o Abdul, obviamente no la respeta.’

 

Artículo original: https://nordicmodelnow.org/myths-about-prostitution/myth-punters-care-about-the-women-they-buy/
Traducción: Lola Franco.
Colaboración: María Teresa Sorolla

 

Una breve introducción

Punternet.com es una web británica donde los “puteros” (compradores de sexo), publican sus reseñas de las “escorts” (vendedoras de sexo); [1] la web cuenta también con un foro de discusión. En este contexto, la palabra “escort” hace referencia a una mujer que (de acuerdo con Punternet) eligió libremente prostituirse y trabaja como freelance, sin coacción y a puerta cerrada (en casa, en burdeles, en salones de masaje o en hoteles). Este es el tipo de prostitución que buena parte de la población considera benigna y que, tanto los puteros, como el English Collective of Prostitutes defienden fervientemente. Me uní a la web en 2009 y me dediqué a leer reseñas y seguir a escondidas algunas discusiones.

Los comentarios a continuación fueron publicados por puteros. En ellos se hace patente que la afirmación de que los puteros respetan a las mujeres a las que pagan es falsa. Cuando una escort no cumple con el ideal del putero (joven, delgada, obediente y hambrienta de sexo), la insultan y se refieren a ella como puta, zorra o directamente “eso” o “la cosa esa”. Los puteros sostienen que jamás explotan ni se aprovechan de aquellas que aparentan no querer hacer lo que hacen, o que muestran signos de encontrarse bajo coacción o estar drogadas. Sin embargo, las citas que siguen demuestran que eso es falso y que a los puteros les importa un bledo la comodidad, el bienestar o la salud de las escorts.

Faltas de respeto referidas a la edad y la talla de las escorts

De entre las escorts, las más deseables son las más jóvenes dentro del límite legal, es decir, las de dieciocho, y con los cuerpos más diminutos. Cuanto más se aleja una escort de este extremo, más se la desprecia. Incluso puteros sexagenarios consideran que una escort veinte años más joven que ellos es demasiado vieja y merece que la insulten.

“Viajé para quedar con Sinead. Cómo no iba a hacerlo? ¡¡¡¡Talla 34, 18 años!!!!”
“No tiene el cuerpo firme, terso y esbelto de una de 22, ni en broma, más bien de una de 32.”
“A esta chica se le ha pasado la fecha de caducidad.” [Escrito por “Abuelo”]
“Por encima de la talla 40 ya me sentiría como en un combate de sumo.”
“Gordas no… sería un timo pagar por una.”
“Dice de sí misma que es una talla… 42… debe ser más bien una 46… Todo lo que quería era irme de ahí lo antes posible.”
“Llegó tarde y con dos tallas de más.”
“19 años, rubia… le sobra un poco de grasa en la barriga.”
“Mona pero me temo que un poco rechoncha.”
“Se la veía más vieja y más gorda (talla 42 en mi opinión, en contra de la 36 anunciada). Un timo en toda regla por lo que no volveré a quedar con Somaya nunca más.”
“Las mentirosas se salen con la suya porque la industria no está regulada. No es como ir a una tienda donde el consumidor tiene derechos.”
“Si te gusta follarte a abuelas arrugadas y escuálidas, entonces pásate a verla.”
“Tengo veintipocos y tenía ganas de probar a una mujer mayor… Esta tenía cincuenta y pico pero yo tenía claro que quería probar un coño maduro… Yo cuando follo, follo DURO! Y al minuto me estaba diciendo que tuviera cuidado con su vieja espalda. Volví a darle y me dijo que realmente sabía cómo follarme a una chica (o en su caso a una perra vieja). No quería avergonzar a la vieja zorra corriéndome en sus tetas o en su cara.”
“Parecía más cerca de los 60 que de los 50, pero saqué lo mejor de ella y le dije que era una puta comepollas. Le dije túmbate zorra y entérate de lo que es una polla de verdad. Antes le pregunté si podía insultarla y eso porque si no no habría podido mantener la erección con semejante mujer.”

Ignorar la evidente aversión que sienten las escorts

Tanto los dueños como los usuarios de la web, declaran que sólo apoyan, reseñan, promocionan y aprueban a aquellas escorts en situación de prostitución por decisión propia. Sin embargo, cuando la actitud de una escort denota aversión o repugnancia, la única preocupación de los puteros es no haber recibido aquello por lo que habían pagado.

“La realidad es que odia su trabajo y la paga con los hombres. ¿Por qué te haces profesional si no puedes cumplir con tus obligaciones?”
“Estaba distante, para nada interesada y bastante fría, no lo hizo bien y no se preocupó en absoluto por quien le había pagado.”
“Muy poca cosa en cuanto al servicio, entusiasmo, respuesta o conversación. Llega a trabajar así en cualquier otro sitio y la habrían despedido.”
“Me hubiera podido follar una almohada que hubiera obtenido mayor respuesta… Si pago por ello, espero un servicio decente… Sólo puedo dar por hecho que odia lo que hace.”
“Una zorra rusa… tenía la cabeza en otra parte desde el principio. Se la veía aburrida, sin ningún interés.”
“Me pareció que estaba dormida. Ningún sonido, los ojos cerrados… Así que le di un poco más duro y se acabó.”
“Es evidente que no le agrada lo que hace, y no hace el más mínimo esfuerzo por aparentar lo contrario.”
“Estaba muy poco interesada y claramente no le gusta su trabajo, incluso me lo dijo, lo cual no es que me llenara de confianza, precisamente.”
“Me dejó bastante claro que no disfrutaba del trabajo y que la única razón por la cual lo hacía era la necesidad económica.”
“Se la veía bastante desconectada y poco interesada… Parecía un robot. Me sentí un poco como un coche viejo y sucio atravesando el lavadero automático. A menos que empiece a disfrutar un poco, me da igual lo joven que sea que no pienso volver.”

 

Un putero hizo una estimación en base a la actitud de las muchas escorts a las que había pagado y usado. El 80% fue incapaz de disimular su desagrado.

Desagrado explícito 5%

Desagrado pasivo o del tipo: “Puedo tolerarlo” 10%

Indiferencia respecto a cómo lo está pasando el putero 45%

Indiferencia con algún resquicio de interés o curiosidad por el putero 20%

Mejor que eso: atención activa y positiva 5%

 

Puedes leer el artículo completo en traductoras para abolición de la prostitución

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