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Una red de la mafia china encerraba en un piso de Dénia a mujeres a las que obligaba a prostituirse

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La red de narcotraficantes perteneciente a la mafia china que ha sido desmantelada por la Policía Nacional en la Comunitat Valenciana y en otras autonomías del país tenía también sus ramificaciones en la Marina Alta. Y no solo se dedicaba al tráfico de marihuana a gran escala sino también a la trata de mujeres. De hecho, la policía ha liberado a 13 mujeres que se hallaban contra su voluntad en seis pisos localizados en varias poblaciones valencianas, entre las que se encuentra Dénia, además de València, Sedaví y Alzira.

Todas las mujeres eran de origen chino y ejercían la prostitución bajo coacción. Habían sido captadas en sus países de origen bajo falsas ofertas de empleo y, una vez en España, habían sido explotadas y obligadas a prostituirse para abonar la deuda contraída del viaje. Algunas de las víctimas reconocieron que habían sido trasladadas desde Madrid a Valencia y que, periódicamente, eran cambiadas de lugar.

 

La investigación puso de manifiesto que la organización tenía a las víctimas aisladas de la sociedad, encerradas en viviendas que eran controladas por integrantes de la misma. De esta forma, conseguían desarraigarlas de cualquier red de apoyo social -amigos, compatriotas, vecinos o clientes- para tener el control total sobre ellas y lucrarse con su explotación.

Bajo la apariencia de un masaje

Además, las mujeres carecían de documentos de identidad y, pese a llevar tiempo en España y estar ejerciendo la prostitución, muchas de ellas carecían de dinero. La explotación sexual era permanente, siendo obligadas a ejercer la prostitución simulada bajo la práctica de masajes, a cualquier hora del día o de la noche, siempre que fueran requeridas por algún cliente.

Los agentes constataron que las víctimas liberadas carecían de medios económicos, así como de la posibilidad de obtenerlos de manera lícita, por encontrarse en situación irregular y no contar con autorización de residencia ni trabajo. Asimismo, tal como han relatado las propias víctimas, tenían que estar disponibles las 24 horas del día, sin periodos de descanso; tampoco contaban con la posibilidad de descartar practicar sexo con determinados clientes y eran amenazadas con castigos si incumplían las normas. Por otra parte, la mitad de lo que cobraban a sus clientes por los servicios que prestaban tenía que ser entregado para la «casa».

La investigación se ha desarrollado en siete fases en las que se han producido 81 detenciones, se han aprehendido 22.463 plantas de marihuana, se han desmantelado 19 naves industriales de producción y se han intervenido 61.000 euros en efectivo. En la última fase, desarrollada recientemente, los agentes han detenido a 30 personas en Valencia, Madrid, Albacete, Aspe y Elche

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